La Agencia Catalana del Agua (ACA) ya dispone de los resultados de las analíticas tomadas a raíz del incendio que afectó a varias naves de un polígono de Montornès del Vallès, para evaluar la afectación cualitativa en la cuenca del río Besòs, a raíz de la llegada a medio de una parte de las aguas resultantes de la extinción del incendio. Los primeros resultados constatan que el incidente es menor al ocurrido en diciembre de 2019, tanto en la concentración como en la cantidad de compuestos contaminantes detectados en el medio.

Según explica la Generalitat, las analíticas tomadas el sábado 19 de marzo, cuando todavía se estaban finalizando las tareas de extinción del incendio, muestran concentraciones elevadas de algunos compuestos volátiles (disolventes orgánicos), en concentraciones muy por encima de lo que se puede detectar habitualmente en este tramo de río a la altura de Montornès. Los compuestos detectados son principalmente acetonas, acetato de metilo, y acetato de propil, pero en total se detectan 25 disolventes orgánicos.

“Por su parte, se observa una reducción muy importante de estos compuestos en los muestreos llevados a cabo el lunes 21 de marzo, tres días después del incidente, evidenciando que las concentraciones ya prácticamente estaban normalizadas, salvo alguna pequeña punta en tramos cercanos a la depuradora de Montornès del Vallès”, comentan.

Todo indica, por tanto, que la afectación fue local en la zona cercana al incendio (tramo final del Congost e inicio del Besòs), ya que en las muestras tomadas a la altura de Montcada i Reixac el sábado, las concentraciones de los disolventes orgánicos eran aún superiores a lo habitual, pero en un grado muy inferior, mientras que las analíticas del lunes en el mismo punto mostraban ya niveles normales. Las lluvias registradas durante el fin de semana, que doblaron el caudal habitual del río (de 3 a 6 m3/s), contribuyeron a una mayor y rápida dilución.

Desde la ACA se están impulsando varios contratos para el muestreo de peces, invertebrados y diatomeas, para evaluar el efecto que ha podido tener el incidente sobre la comunidad biológica y el estado de la masa de agua. Hay que tener en cuenta que el incidente provocó la mortalidad de varios cientos de peces.