Al inicio de noviembre
que es mes de vivos y muertos,
los gobiernos quieren pasta
y paren nuevos impuestos.
Son hábiles como nadie;
son verdaderos maestros.
A la hora de trincar
no hay rival que les iguale,
te limpian bien la cartera
y sólo puedes callarte;
que esos prendas con poder,
te alucinan con su arte.
Con frecuencia dejan libre
que hable la sin hueso
y después de escucharles,
estás del todo dispuesto
a darles lo que te pidan
para que vivan contentos.
¿Que haríamos los de a pie
sin estar bien protegidos
por esos hombres y mujeres
que nos limpian los bolsillos?
Hacen muy bien su trabajo,
ante un pueblo de pardillos
Francisco Barbachano