Los tres poderes de España andan todos a la greña porque el vicepresidente armó la marimorena; siempre a golpes de coleta hiriendo donde más duela.
Tiene a jueces y fiscales sumamente cabreados, pues ‘largó’ en televisión lo que no está en los tratados; y es que Iglesias, cuando ‘larga’, no suele ser moderado.
Es hábil en enlodar a quien está a su lado; incluso a su presidente desviviéndose en halagos y, Sánchez ha de tragar, le guste o no el coletazo.
Eso és tan sólo el principio de ese gobierno estrenado: gobiernos de coalición que jamás ha funcionado. Por la ambición de unos y otros, son gobiernos fracasados.