Imagen del accidente morttal que sufrió la pareja. Foto: Heraldo de Aragón

Un vecino de Granollers de 31 años se sentó este jueves en el banquillo de los acusados del juzgado de lo penal número 5 de Zaragoza por un accidente de tráfico ocurrido el 22 de octubre de 2017 en la localidad aragonesa de Mallén, en el que perdió la vida su mujer, de 33 años, y él, resultó herido grave. La Guardia Civil llegó a la conclusión de que el Mercedes en el que circulaba la pareja por la AP-68, según ha informado el Heraldo de Aragón, se salió de la calzada porque al hombre le venció el sueño y se quedó dormido al volante. Pero resulta además que por aquellas fechas el conductor tenía retirado temporalmente el permiso, por lo que tanto la Fiscalía como la familia de la fallecida le acusan ahora de un homicidio imprudente que podría costarle hasta dos años de prisión.

El rotativo aragonés explica que el acusado explicó ante el juez que tras comer en Logroño, él y su esposa decidieron continuar viaje de regreso a casa. El hombre explicó que ella estaba cansada, por lo que prefirió ponerse al volante y dejar que su mujer ocupara el asiento del copiloto. Sin embargo, el cansancio hizo que también él acabara dando una cabezada, con tan mala suerte que su vehículo chocó en la mediana contra un muro de hormigón. El conductor tuvo que ser trasladado en el helicóptero del 112 al hospital Miguel Servet, pero logró salvar la vida. No corrió la misma suerte su esposa, que como consecuencia del fuerte impacto falleció prácticamente en el acto.

El acusado explicó que cerró los ojos apenas «unos segundos», pero la Fiscalía y la acusación particular le reprochan el despiste y, sobre todo, que se pusiera a conducir sabiendo que no podía hacerlo. Por ello, la primera pide una condena de 5 meses de prisión y 14 de retirada del carné. La familia de la víctima, que ya fue indemnizada por la muerte de esta, eleva la petición de cárcel a dos años, a los que suma otros dos de retirada de la licencia.

El diario aragonés relata que la defensa del vecino de Granollers lamentó este jueves el fatal accidente, pero trató de convencer a la magistrada de que sobre su cliente solo puede recaer una sentencia absolutoria. Principalmente, explicó, porque «en ningún momento» condujo de forma temeraria o con desprecio a las normas de circulación. «Conducía a 122 km/h por una autopista», recordó. «Le venció el cansancio, algo que nos puede pasar a todos. Y por ello estamos ante un lamentable accidente en el que no hubo ningún dolo», añadió.

Para la defensa, indica el diario, “las consecuencias del siniestro hubieran sido muy distintas si el cinturón de seguridad del asiento de la copiloto no se hubiera desgarrado por la zona abdominal, algo que advirtieron los agentes de la GuardiaCivil cuando redactaron su atestado. De hecho, la abogada recordó que fueron las gravísimas lesiones que la mujer sufrió en la zona abdominal y pélvica las que causaron su fallecimiento”.