El agua de los aguaceros del 4 y 5 de octubre se retiró de las calles en pocos días, pero no de las paredes. En muchas plantas bajas, garajes y locales del Vallès Oriental, los muros siguen cargados de humedad y lo seguirán estando durante meses. Lo que se haga ahora decide si esa humedad se va o se queda.

Ocho meses de lluvia en dos días
Según el balance que presentó el Ayuntamiento de Granollers, la ciudad recogió 361,5 litros por metro cuadrado entre el domingo 4 y el lunes 5 de octubre, 248 el primer día y 113,5 el segundo, con un pico de 75 litros en una sola hora. Es la lluvia que normalmente cae en ocho o nueve meses. Los bomberos hicieron 263 actuaciones en el municipio y los teléfonos municipales recibieron 1.758 llamadas. Entre las incidencias más repetidas estaban las viviendas y aparcamientos inundados, las goteras y la caída de falsos techos.
El impacto fue más allá de Granollers. Pimec calculó en 54,8 millones de euros el coste para las empresas del Vallès Oriental y estimó que unas 2.400 empresas de las cinco comarcas afectadas sufrieron daños materiales.
Por qué un muro no se seca cuando se va el agua
El ladrillo, el mortero y el yeso son materiales porosos. Durante una inundación absorben agua como una esponja y, cuando el nivel baja, la retienen en su interior. La superficie puede parecer seca al tacto en una semana, mientras el interior del muro sigue mojado. Cuanto más grueso es el muro y menos ventilada está la estancia, más tarda: en una planta baja cerrada, con el invierno por delante, el secado completo puede llevar meses.
Hay además un factor que no se ve: el agua de una inundación no es limpia. Arrastra barro, sales y restos de las alcantarillas, y todo eso queda dentro de la pared cuando el agua se evapora.
Lo que aparece cuando el muro empieza a secar

Al evaporarse, el agua deja las sales en la superficie. Aparecen manchas blancas de salitre, la pintura se abomba y el yeso se desprende en la parte baja de las paredes. Es una señal de que el muro está secando, pero también de que no se debe pintar todavía: una pintura cerrada sobre un muro húmedo atrapa el agua y la mancha vuelve a salir.
El otro riesgo es el moho. Las guías de saneamiento de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) recomiendan secar en 24-48 horas los materiales mojados para evitar que aparezca. Lo que no se pudo secar a tiempo, como el cartón yeso empapado, los aislamientos o los rodapiés de madera, conviene retirarlo en lugar de esperar a que seque.
Cómo secar bien una vivienda inundada
- Ventilar todos los días con corrientes cruzadas mientras haya buen tiempo, y apartar los muebles de las paredes afectadas.
- Usar deshumidificadores con las ventanas cerradas. Ventilar y deshumidificar a la vez no funciona: se alterna. Antes de comprar uno conviene saber qué capacidad de deshumidificador necesita cada estancia, porque un aparato pequeño en una planta baja empapada apenas se nota.
- No pintar ni alicatar hasta comprobar con un medidor de humedad que la pared está seca, no solo la superficie.
- Revisar techos y cubiertas. Una gotera que no dio la cara durante el temporal puede aparecer con las próximas lluvias si el agua dañó tejas, juntas o impermeabilizaciones.
- Hacer fotos de todo antes de retirar materiales y guardar las facturas de lo que se repare.
El seguro y el Consorcio
Los daños por inundación extraordinaria no los paga la aseguradora del hogar, sino el Consorcio de Compensación de Seguros, siempre que la vivienda tuviera un seguro en vigor el día de la inundación. La solicitud se hace en su web o en el teléfono gratuito 900 222 665, directamente o a través de la propia aseguradora o del mediador. Según el propio Consorcio, también valora los daños que siguen apareciendo después de un mismo episodio, algo importante cuando la humedad se manifiesta semanas más tarde.
Cuándo pedir un diagnóstico
Si un mes después la pared sigue igual de húmeda, si la mancha sube en lugar de bajar o si aparece moho a pesar de ventilar, el problema puede ir más allá del agua del temporal: una tubería dañada, una filtración del terreno o un muro que ya arrastraba humedad antes. Ahí hace falta medir antes de reparar. Merece la pena pedir más de un presupuesto y comparar empresas de humedades que trabajan en la provincia de Barcelona que expliquen por escrito qué han medido y qué proponen.
Las calles del Vallès ya están limpias. Dentro de muchas casas, la recuperación va más despacio y depende de algo tan poco visible como el agua que sigue dentro de las paredes.



