Francisco Barbachano
El mundo ha cambiado tanto
que cuesta hacerse a la idea.
Lo que prima a diario
es un montón de tragedias;
todas desesperantes
y repletas de miserias.

Padres e hijos se odian
salvo algunas excepciones,
que hay que buscarlas con lupa
de aumento sin limitaciones.
El amor ha desaparecido
de ese mundo sin sentido.

Los políticos de turno
sean de donde sean,
se amenazan gravemente
como si fueran dementes;
es obvio que no les importa
lo que preocupa a la gente.

Decir gente me refiero
al ciudadano de a pie;
el que paga platos rotos
sin sentarse a comer.
Duele tener que afirmar
tanto dolor a la vez.

Francisco Barbachano