
Mossos d’Esquadra de la Unidad de Investigación de Cerdanyola del Vallès detuvieron el 17 de septiembre a tres personas ―dos hombres y una mujer, de 40, 49 y 56 años― como presuntas autoras de un delito contra la salud pública, un delito de defraudación de fluido eléctrico y un delito de pertenencia.
La investigación se inició a principios de marzo, después de que la compañía suministradora de electricidad detectara una posible manipulación de la red eléctrica en una vivienda de Barberà del Vallès. Las primeras comprobaciones policiales permitieron constatar un fuerte olor a marihuana procedente del inmueble, lo que motivó el inicio de una investigación para determinar si se desarrollaba una actividad relacionada con el cultivo y la producción de sustancias estupefacientes.
Durante la investigación, los agentes corroboraron que en el inmueble se hacía un consumo eléctrico elevado, incompatible con el uso habitual de un domicilio particular, y confirmaron que existía una conexión clandestina a la red general, con el consiguiente riesgo para la seguridad de las personas y de las instalaciones.
Con los indicios recogidos, el juzgado de instrucción competente autorizó una entrada y registro en la vivienda, que tuvo lugar el 17 de septiembre.
Dentro del inmueble, los investigadores localizaron una infraestructura destinada al cultivo intensivo de marihuana instalada en la zona del garaje. Durante el registro, se intervinieron 4,8 kilos de cogollos de marihuana preparados para distribuir, 34 gramos de cocaína, 185 comprimidos para tratar la disfunción eréctil, dos básculas de precisión y otros elementos habitualmente asociados a la preparación y comercialización de sustancias estupefacientes.
Además, los agentes desmantelaron la infraestructura utilizada para el cultivo de la droga, formada, entre otros elementos, por paneles de iluminación LED, filtros de extracción de aire, sistemas de ventilación, equipos de aire acondicionado, sistemas de riego y material para secar cogollos.
Paralelamente, técnicos de la compañía eléctrica verificaron que el inmueble tenía varias conexiones fraudulentas a la red de suministro y las anularon. Las manipulaciones detectadas permitían alimentar la plantación de forma ilegal y representaban un grave riesgo de incendio y de afectación en la red eléctrica.
Durante el dispositivo policial, se detuvieron a tres personas presuntamente relacionadas con la actividad delictiva investigada.
La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas actuaciones relacionadas con los hechos.
Los tres detenidos pasaron a disposición del juzgado de guardia de Cerdanyola del Vallès el sábado, 19 de septiembre.



