Francisco Barbachano
Lo prometido es deuda
y de nuevo estamos aquí
con mis ripios temblorosos
por tan triste porvenir;
que de tragedia en tragedia
nos ha tocado vivir.

El mundo está tan revuelto
que cuesta el escribir
para contarles a ustedes
tan penoso porvenir;
que es angustioso amigos
tener que vivir así.

Terremotos, asaltos, muerte,
son el pan de cada día.
Los jerarcas del mundo
discuten y no lo evitan.
La vergüenza es mayúscula
y del todo desmedida.

Pero pese al infortunio
de todo lo acontecido,
hoy cuatro de septiembre
les saludamos, amigos,
deseándoles salud
y el mejor de los destinos.

Francisco Barbachano