La Policía Nacional ha liberado en Caldes de Montbui a un hombre que llevaba diez días secuestrado a raíz de una disputa vinculada al narcotráfico. La operación ha terminado con la detención del presunto secuestrador, que habría intentado huir de los agentes y que, en el momento de ser arrestado, habría intentado coger una pistola.

La investigación había llevado a los agentes hasta una nave industrial de Sabadell, donde sospechaban que podía estar escondida la víctima. Según ha informado la policía, el principal investigado abandonó el sitio en coche con el hombre secuestrado y se dirigió hacia una zona montañosa.

El vehículo fue localizado posteriormente en Caldes de Montbui. En ese momento, el conductor no habría hecho caso de las indicaciones policiales y habría intentado embestir a los agentes en varias ocasiones antes de ser finalmente interceptado.

Cuando los policías pudieron reducirlo, el sospechoso habría intentado coger un arma de fuego que llevaba escondida. Los agentes lograron desarmarle y detenerle, mientras que la víctima pudo ser liberada después de diez días retenida contra su voluntad.

Tras el secuestro habría una disputa por la desaparición de un importante cargamento de droga. Según la investigación policial, el origen del conflicto se sitúa en más de 500 kilos de cocaína que debían ser transportados desde Portugal a través de varios puntos de Europa.

El responsable de la organización criminal habría encargado el traslado de la mercancía a un conductor intermediario. Éste, a su vez, habría confiado el transporte a una tercera persona. Durante el trayecto, este último conductor habría comunicado que el cargamento había sido robado. Sin embargo, la policía considera que habría simulado el robo de la droga y que luego huyó y se escondió por miedo a posibles represalias.

La desaparición de la cocaína terminó generando una fuerte tensión dentro de la organización. Ante la imposibilidad de saber qué había ocurrido con la mercancía, el líder de la red habría responsabilizado directamente al intermediario.

A finales de julio, según la versión policial, el responsable de la red habría secuestrado violentamente a este conductor intermediario y le habría mantenido retenido durante diez días.

Durante ese tiempo, la víctima habría sufrido agresiones físicas y amenazas constantes con el objetivo de que revelara dónde se encontraba el transportista desaparecido y qué había ocurrido con el cargamento de cocaína.

La intervención policial en Caldes de Montbui puso fin al secuestro. El presunto captor fue detenido y puesto a disposición judicial por su presunta implicación en los hechos.