Dos personas originarias de Granollers han sido detenidas en Paraguay acusadas de participar en un doble asesinato cometido en la ciudad de Encarnación, en el sur del país. Según la información difundida por las autoridades paraguayas y recogida por 3Cat, los arrestados son un padre y su hijo, que presuntamente habrían participado en un asalto en el que murieron dos personas y una tercera resultó herida.

Los hechos ocurrieron el pasado jueves en una vivienda situada dentro de un parque recreativo de Encarnación, capital del departamento de Itapúa, cerca de la frontera con Argentina. Según la investigación policial, los dos detenidos habrían citado a tres personas con el supuesto objetivo de realizar una operación de compraventa de oro por unos 370 millones de guaraníes, equivalentes a cerca de 54.000 euros.

Una vez en el lugar, los sospechosos habrían reducido a las tres víctimas, atándolas de manos, y posteriormente les habrían disparado para hacerse con el dinero. Dos de ellas fallecieron a consecuencia de los disparos, mientras que la tercera logró sobrevivir al fingir que estaba muerta. Posteriormente consiguió escapar y pedir ayuda.

La Policía Nacional de Paraguay también arrestó a otras tres personas, de nacionalidad boliviana, en relación con el caso. Las autoridades investigan el grado de participación de todos los detenidos en el asalto.

Presunto fraude con el oro

La investigación policial apunta además a que los detenidos no disponían realmente del oro que supuestamente iban a vender. Según el responsable de la Dirección de Investigación de Hechos Punibles, habrían utilizado piedras o minerales de color dorado con la intención de hacerlos pasar por el metal precioso.

La principal hipótesis de los investigadores es que la operación de compraventa habría servido como reclamo para atraer a las víctimas hasta el lugar donde posteriormente se produjo el asalto.

Un detenido ya había sido condenado por un secuestro

Uno de los dos detenidos cuenta con antecedentes en España por su participación en el secuestro de un niño de 11 años ocurrido en 2012. El menor, hijo de un narcotraficante colombiano, fue retenido durante dos días después de que los secuestradores exigieran un rescate de cinco millones de euros.

Según la sentencia de la Audiencia de Barcelona, el entonces vecino de Granollers fue considerado el cerebro de la operación y había planificado el secuestro desde prisión, donde cumplía condena por tráfico de drogas. Para ejecutar el plan contó con la colaboración de varias personas.

Los secuestradores engañaron a la madre del menor para que acudiera con su hijo a Barcelona con el supuesto propósito de realizar unos trámites relacionados con la nacionalidad. Desde allí, el niño fue trasladado hasta un descampado de Viladecans, donde los captores exigieron el pago del rescate.

La investigación de los Mossos d’Esquadra permitió localizar al menor dos días después en un piso de Barcelona. El niño permanecía atado de manos y pies y había sido sedado.

En mayo de 2014, la Audiencia de Barcelona condenó al entonces vecino de Granollers a diez años de prisión como responsable principal del secuestro. El resto de implicados recibieron penas de entre seis y doce años.

El caso tuvo una amplia repercusión mediática y posteriormente fue abordado en el programa de crónica negra Crims.