
La planta de Arkema en Sant Celoni ha ampliado su capacidad productiva con la puesta en marcha de una nueva línea de fabricación de aditivos reológicos de la gama CRAYVALLAC®. El proyecto supone un paso más en la diversificación industrial del centro y refuerza su papel dentro de la red productiva del grupo.
La nueva actividad ha requerido una inversión de 3,2 millones de euros destinada a adaptar la antigua nave de producción de colofonias, construida en 1965 y sin uso desde 2012. La instalación ha sido reconvertida para fabricar intermediarios reológicos CRAYVALLAC®, aprovechando infraestructuras ya existentes y mejorando la eficiencia operativa de la planta.
Hasta ahora, las instalaciones de Sant Celoni estaban especializadas en la producción de resinas para el sector de los recubrimientos y pinturas. Con esta ampliación, la fábrica incorpora productos de mayor valor añadido a su catálogo y avanza en su estrategia de diversificación.
Los aditivos CRAYVALLAC®, elaborados a partir de aceite de ricino y con un elevado contenido de materias primas renovables, se utilizan en pinturas marinas e industriales, así como en adhesivos y selladores. Según la compañía, la nueva línea contribuirá a consolidar la planta vallesana como un centro de referencia en la producción de soluciones especializadas y sostenibles.



