imagen de la estación de mercancias en 2021

La terminal ferroviaria de mercancías de Granollers ha reabierto de forma provisional y excepcional para garantizar el transporte de mercancías mientras continúan las obras en el túnel de Rubí, una infraestructura clave para la conexión ferroviaria con Europa.

Hasta ahora, esta terminal permanecía sin actividad tras la finalización de su anterior contrato. Sin embargo, la interrupción del tráfico en el túnel de Rubí en sentido sur —desde Francia hacia los puertos de Barcelona y Tarragona— ha obligado a habilitar soluciones alternativas para mantener el flujo logístico.

La función principal de la terminal de Granollers en esta nueva etapa es facilitar el trasvase de mercancías del tren al camión. De este modo, las cargas pueden continuar su recorrido por carretera hasta los puertos, una opción que hasta ahora no era posible en ancho ibérico debido al corte del túnel.

Actualmente, el transporte de mercancías desde Francia dispone de dos rutas alternativas. Por un lado, los trenes que circulan en ancho internacional (UIC) desde Perpiñán se dirigen hasta la bifurcación de Mollet, donde realizan un cambio de locomotora antes de continuar hacia la terminal intermodal de La Llagosta, donde se lleva a cabo el trasvase de carga. Por otro lado, los trenes que operan en ancho ibérico desde Portbou utilizan de manera excepcional la terminal de Granollers para transferir la mercancía a camiones y completar el trayecto hasta los puertos.

En sentido inverso, las mercancías que parten de los puertos de Barcelona y Tarragona hacia la frontera francesa en ancho internacional continúan utilizando como punto principal la terminal de La Llagosta.

Las limitaciones actuales están directamente relacionadas con las obras en el túnel de Rubí, afectado por la borrasca Harry. Este punto es estratégico, ya que constituye la principal conexión ferroviaria entre los puertos catalanes y el resto de Europa. Las actuaciones de emergencia, que abarcan un tramo de unos 130 metros —60 de ellos especialmente críticos—, están en su fase final en una primera parte, mientras que está previsto intervenir próximamente en otro tramo adicional.

Aunque se prevé una reapertura parcial del túnel entre finales de abril y principios de mayo, esta no permitirá recuperar de inmediato toda su capacidad. A las obras de emergencia seguirá una rehabilitación integral ya planificada, con una inversión estimada de 23 millones de euros por parte de Adif, lo que prolongará las restricciones operativas durante un periodo aún sin concretar.

Desde Adif señalan que el objetivo es compatibilizar las obras con la circulación ferroviaria, ya sea mediante vía única o concentrando los trabajos en horario nocturno, con la intención de minimizar el impacto sobre el tráfico de mercancías y pasajeros.

En este contexto, la reapertura temporal de la terminal de Granollers se convierte en una pieza clave para asegurar la continuidad del transporte de mercancías mientras se prolonguen las limitaciones en el túnel de Rubí.