
El cierre inesperado de la clínica dental Oral Studio ha dejado a más de 150 personas afectadas en Granollers, muchas de ellas con tratamientos sin finalizar y problemas de salud derivados.
El establecimiento, ubicado en la calle Bertran de Seva, bajó la persiana el pasado 13 de marzo sin previo aviso ni comunicación a sus pacientes. Desde entonces, los usuarios no han podido contactar con la empresa ni acceder a sus historiales clínicos, lo que agrava su situación médica.
Según han confirmado los Mossos d’Esquadra, ya se han interpuesto decenas de denuncias, aunque los afectados aseguran que el número real en la ciudad supera ampliamente el centenar. Muchos de ellos se han organizado en una plataforma para reclamar soluciones conjuntas.
La clínica formaba parte de una franquicia con presencia en distintos puntos de Cataluña y del resto de España. De acuerdo con los afectados, los contratos se firmaban a nombre de una sociedad distinta, lo que podría dificultar las reclamaciones. Además, denuncian la existencia de diferentes nombres comerciales asociados a la misma actividad.
Los testimonios reflejan el impacto físico y emocional de la situación. Algunos pacientes aseguran que han quedado sin prótesis completas, con implantes a medio proceso o con dolores que les impiden llevar una vida normal. Otros continúan pagando tratamientos financiados pese a no haberlos finalizado.
También denuncian la falta total de información médica, ya que muchos no disponen de documentación sobre los procedimientos realizados ni sobre los materiales implantados.
Ante la falta de respuesta por parte de la empresa, alrededor de 160 afectados en Granollers han decidido impulsar una demanda civil conjunta. A nivel autonómico, la plataforma de perjudicados agrupa ya a cerca de 900 personas.



