
La dirección comarcal del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) en el Vallès Oriental ha decidido intervenir la agrupación local de Parets del Vallès tras meses de crisis interna. La Comisión Ejecutiva aprobó el pasado 16 de febrero la disolución de la agrupación socialista de Parets y la expulsión de su militancia, así como la creación de una Comisión Gestora encargada de reconstruir el proyecto político en el municipio.
La decisión se produce después de la renuncia de cuatro ediles socialistas del grupo municipal y deja al alcalde, Francesc Juzgado, al frente del Ayuntamiento con solo dos concejales del PSC.
Contexto: pérdida electoral y crisis interna
En su comunicado, el PSC comarcal sitúa el origen de la crisis en las elecciones municipales de 2023, cuando los socialistas perdieron más de 1.000 votos —cerca de un 30% respecto a 2019— y, por primera vez en casi 50 años, no fueron la fuerza más votada en el municipio.
El partido abrió entonces un proceso de reflexión interna en el que identificó la necesidad de renovar tanto la propuesta electoral como la candidatura. Según el comunicado, algunos miembros de la lista habrían provocado desmovilización en parte del electorado socialista.
En octubre de 2024, el alcalde comunicó a la dirección del partido su intención de dejar el cargo por motivos de salud. Se iniciaron conversaciones para organizar el relevo, valorando a distintos miembros del grupo municipal. Sin embargo, el proceso quedó interrumpido al descartarse la opción de Francesc de la Torre como sucesor. A pesar de fijarse hasta cuatro fechas para formalizar la renuncia, ninguna se llegó a materializar.
Dimisiones en el gobierno municipal
La situación derivó, según el PSC, en una “dinámica interna muy negativa” que afectó a la cohesión del grupo municipal y a la estabilidad del gobierno.
En este contexto, los concejales O’hara Valdivia, Lucio Gat y Laura Lozano renunciaron el pasado viernes a sus delegaciones en el gobierno municipal, aunque mantienen su acta como ediles y seguirán formando parte del nuevo Grupo Municipal Socialista reorganizado por la dirección comarcal.
Por su parte, Paola Gratacós dimitió la semana anterior y, en su caso, dejó definitivamente el Ayuntamiento. La exedil ha desvinculado su decisión de los motivos alegados por el resto de concejales y ha anunciado que dará explicaciones públicas en el próximo pleno.
Con estas salidas, el alcalde queda acompañado únicamente por dos concejales socialistas en el ejecutivo local.
Disolución de la agrupación y nueva gestora
La Ejecutiva comarcal ha acordado la disolución de la agrupación socialista de Parets y la constitución de una Comisión Gestora que deberá reconstruir el proyecto local “poniendo a las personas en el centro de las prioridades, la cohesión social como motor de igualdad y el crecimiento económico y el respeto al medio ambiente como ejes vertebradores”.
Asimismo, el PSC solicitará que los concejales que no formen parte del nuevo grupo municipal pasen a la condición de no adscritos.
La dirección socialista subraya que se trata de una decisión “difícil pero necesaria” con el objetivo de preservar el proyecto político, recuperar la confianza mayoritaria de la ciudadanía y garantizar que el PSC vuelva a ser una opción “sólida, cohesionada y útil” en Parets del Vallès.
Ruptura del gobierno con Sumem Esquerres
La crisis ha tenido también consecuencias en el socio de gobierno. Sumem Esquerres a Parets ha anunciado su salida del ejecutivo municipal. Sus concejalas, Casandra García y Gemma García, abandonan el gobierno al considerar que el proyecto ha perdido la fuerza necesaria para gestionar el municipio con la calidad exigible.
La formación ha expresado su deseo de que su marcha facilite un nuevo impulso político y ha pedido que se prioricen los intereses generales de la ciudadanía por encima de las dinámicas internas.
Gobierno en minoría y escenario abierto
Con la disolución de la agrupación local del PSC, la renuncia de cuatro ediles socialistas y la salida de Sumem Esquerres del ejecutivo, el gobierno municipal de Parets del Vallès queda en una situación de clara debilidad y en minoría.
La reorganización del pleno y la gobernabilidad del Ayuntamiento quedan ahora pendientes de los próximos movimientos políticos, en un escenario marcado por la intervención directa del PSC comarcal y la reconstrucción de su estructura local.



