El grupo de cosmética y perfumería Coty reorganiza la actividad de su fábrica del polígono Sant Julià en Granollers. La compañía ha remodelado la estructura de esta fábrica con el fin de mitigar el efecto de los aranceles aplicados por Estados Unidos a determinados productos importados, según ha informado el diario El Economista. Al parecer la empresa ha decidido desplazar parte de la producción destinada al mercado estadounidense a plantas en América, en el marco de un plan destinado a proteger márgenes y reforzar su presencia industrial en el país.

Esta medida, según publica el diario económico, afecta principalmente a fragancias del segmento “mass market” y a determinadas líneas de menor valor añadido que hasta ahora se producían en Granollers y se exportaban a Estados Unidos. La multinacional ha puesto en marcha un plan que incluye ajustes de precios y reducción de costes, y no descarta trasladar también referencias de entrada de gama de su división de prestigio con el objetivo de optimizar capacidad en el territorio estadounidense. No obstante, la empresa defiende que la planta de Granollers continúa siendo su mayor centro de producción de fragancias a escala global y un eje clave para Europa, donde los volúmenes totales siguen creciendo gracias a la incorporación de nuevas categorías.

Desde el punto de vista financiero, el grupo estima que este movimiento tendrá un impacto de 33 millones de dólares (27,9 millones de euros), afectando a las previsiones del ejercicio 2026.