Un operativo conjunto de los Mossos d’Esquadra y la Policía Local de Granollers se saldó el pasado viernes con nueve denuncias administrativas y diversas actas por irregularidades en tres bares del municipio. La actuación no dejó detenidos.

El dispositivo, realizado durante la tarde-noche, se llevó a cabo en dos establecimientos situados en la calle Girona y en otro en la calle Sant Josep de Calassanç. La intervención respondía a quejas vecinales relacionadas con consumo de drogas, actos incívicos y problemas de convivencia, especialmente en fines de semana.

En total, los agentes identificaron a 68 personas. Se tramitaron ocho denuncias por posesión de drogas y una por tenencia de arma blanca. Además, se levantaron tres actas tras localizar pequeñas cantidades de sustancias estupefacientes en el interior de los locales sin que se pudiera determinar su propietario. También se comunicaron tres requerimientos judiciales pendientes a otras tantas personas identificadas y se denunció a una por falta de respeto a los agentes.

El operativo incluyó la participación de la unidad de policía administrativa y de técnicos de Inspección de Trabajo y Seguridad Social, que revisaron tanto las instalaciones como la situación laboral de los trabajadores. Los tres establecimientos fueron objeto de expedientes por distintas irregularidades. Entre ellas, deficiencias en materia de señalización obligatoria, ausencia de documentación como licencia o seguro, extintores caducados, fallos en el alumbrado de emergencia, problemas de higiene y carencias en información al consumidor. Asimismo, tres personas fueron denunciadas por trabajar sin estar dadas de alta en la Seguridad Social.

Durante la intervención, la Policía Local reguló el tráfico en la calle Girona para facilitar el despliegue policial, que atrajo la atención de numerosos viandantes. Las actuaciones se enmarcan en los dispositivos habituales de control del ocio nocturno y de respuesta a las demandas vecinales.