La insensibilidad
de la clase política
a diario clama al cielo
de forma muy desmedida.
Viven todos endiosados,
sea de noche o de día.
Dicen hacer muy bien
la labor encomendada;
que su conciencia tranquila
despierta cada mañana;
que de nada se arrepienten
ni piden perdón por nada.
Cara que es tener jeta
la tienen todos blindada
con un cemento especial
que protege de pedradas.
Es una formula cara
que el pueblo llano les paga.
Mis ripios evitan nombres
pues saben de quienes hablan.
Quienes lean ese ripio,
la cosa tendrán muy clara;
pues es una realidad
sumamente descarada.
Francisco Barbachano


