La era de la digitalización actual ha sido una gran revolución que sin duda ha aportado múltiples beneficios a la sociedad. Ahora no importa en qué continente estés o qué zona horaria sea, porque con un solo clic puedes hacer videollamada con tu familia y amigos, aunque os separen más de diez mil kilómetros de distancia.

Estamos acostumbrados a vivir a un ritmo frenético marcado por la inmediatez, por las prisas y por una sensación de que siempre se llega tarde. Desde que suena la primera alarma del día y hasta que ponemos el despertador por la noche para el día siguiente, son muchas las actividades y tareas que desarrollamos sin ser conscientes.

La sociedad vive en la era de la hiperconectividad, expuestos casi la mayor parte del día a las pantallas, ya sea al ordenador en la oficina o al teléfono móvil en los momentos de descanso. Ahora el ocio y el tiempo libre han evolucionado hacia la era digital, porque lleva menos tiempo y es más accesible abrir la página de Bet777, consultar los comercios de manera online o ver una película desde casa sin necesidad de prepararse para ir al cine. Pero, en mitad de este caos digital, a veces se olvida que lo más importante es cuidar el bienestar mental, además del físico.

Aprende a escuchar tu cuerpo para reducir el estrés

Parece que solo frenamos cuando empezamos a sentir mucho cansancio y los ojos se cierran sin querer. Pero, antes de que llegue ese agotamiento profundo, el cuerpo envía señales constantes de que necesita descansar. Un cansancio que muchas veces es más mental que físico y que viene derivado del exceso de estímulos que recibe el cerebro desde que empieza el día y hasta que finalmente va a dormir.

Solo cuando empezamos a notar tensión en los hombros y un leve dolor en el cuello es cuando dedicamos tiempo a aprender cómo gestionar el estrés para conseguir un estado de calma mental, pero realmente este proceso debe realizarse siempre, no solo cuando el cuerpo grita que no puede más.

¿Qué necesita tu cuerpo para relajarse?

El estrés es un sentimiento propio de la rutina y de las responsabilidades, aunque las tareas o actividades no impliquen un esfuerzo físico, la mente y el cerebro también necesitan descansar y dejar de estar todo el tiempo en alerta ante posibles obstáculos e imprevistos. El sentimiento de que hay que ser productivos todo el tiempo aumenta los niveles de estrés e impide que el cuerpo y los músculos se relajen. Y esta sensación repetida en el tiempo acaba generando un panorama de tensión que se queda contigo al menos un par de días.

La respiración consciente como herramienta de calma

Nuestra respiración es uno de los mejores indicadores que tenemos para ser conscientes del grado de tranquilidad o cansancio que está experimentando nuestro cuerpo. Cuando el cuerpo está relajado, la respiración se vuelve profunda y estable. Mientras que en situaciones de estrés y agobio, la respiración es mucho más rápida.

Por ello, expertos y profesionales médicos recomiendan dedicar al menos veinte minutos al día para practicar una respiración consciente. Es una actividad muy sencilla, pero está comprobado que cuando se incluye en la rutina el cuerpo y la mente se relajan de manera automática, lo que se traduce en un mayor bienestar físico y sobre todo interno. Es esa sensación de estar en paz y que todo a tu alrededor está tranquilo.

Cuida tu descanso

Uno de los mayores errores en los que cae gran parte de la población cuando se habla de dormir bien es pensar en las horas mínimas que hay que dormir cada día. Varios estudios confirman que no hay un número establecido, pero sí una recomendación de al menos pasar siete horas diarias durmiendo. El verdadero secreto para descansar bien es irse a dormir con la mente tranquila.