Cazadores en el Montseny

La Generalitat de Cataluña ha puesto en marcha un ambicioso plan para abordar la sobrepoblación de fauna cinegética, especialmente del jabalí, con el objetivo de reducir su población actual en un 50% en todo el territorio. Para ello, el Gobierno ha autorizado la contratación de 30 nuevos profesionales destinados al Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación.

Refuerzo de personal y objetivos sanitarios

La iniciativa se enmarca dentro de las medidas preventivas frente a la Peste Porcina Africana (PPA). De las nuevas plazas, 23 corresponderán a especialistas en gestión cinegética para labores de campo y control de fauna, mientras que las otras 7 serán técnicos administrativos encargados de censos y valoración de daños.

El objetivo central es rebajar la densidad media de jabalíes en Cataluña hasta un máximo de 4 ejemplares por km², lo que supone un descenso del 37% respecto a las cifras actuales. No obstante, en zonas críticas con densidades extremas como el Montseny, la Garrotxa o el Empordà, donde se registran medias de entre 14 y 20 ejemplares por km², la reducción será más drástica, aunque seguirán manteniendo cifras por encima de la media catalana.

Impacto de la sobrepoblación

El Gobierno justifica esta intervención debido a que el incremento de estos animales ha superado la capacidad de absorción de sus hábitats naturales, generando múltiples problemas:

  • Seguridad vial: Los jabalíes son responsables del 90% de los accidentes causados por fauna.
  • Sector primario: Causan graves daños económicos en cultivos e infraestructuras agrarias.
  • Riesgos sanitarios: Actúan como vectores de enfermedades que afectan tanto a humanos como a la cabaña ganadera.

Antecedentes y nuevas estrategias

La presión cinegética en Cataluña ha sido constante en las últimas décadas. En los últimos 22 años se han realizado 85.500 batidas con un resultado de 189.000 ejemplares abatidos. Solo en la temporada 2019-2020, se capturaron 15.781 individuos en cerca de 5.000 batidas.

Para coordinar estas nuevas acciones, se ha constituido la Mesa del Jabalí de Cataluña. Este órgano se inspira en el modelo de éxito de la Mesa de Collserola, cuya gestión permitió reducir hasta en un 70% los incidentes en dicha zona. Con esta estructura, la Generalitat pretende profesionalizar y agilizar el control de una especie cuya expansión amenaza el equilibrio de la biodiversidad y la seguridad ciudadana.