Los Mossos d’Esquadra han interceptado a un conductor que circulaba a 137 kilómetros por hora en un tramo limitado a 50 km/h de la carretera BV-5159, a la altura de La Roca del Vallès, en dirección Vilanova / Valldoriolf. El control, llevado a cabo por la unidad de tráfico, detectó la infracción mediante radar y los agentes activaron el protocolo habitual para estos casos.

El exceso de velocidad —más de 80 km/h por encima del límite permitido— convierte este comportamiento en un delito contra la seguridad vial, según el artículo 379 del Código Penal. No se trata únicamente de una infracción administrativa: la ley considera que ese margen tan elevado supone un riesgo extremo para la seguridad del conductor y del resto de usuarios de la vía.

Conducciones tan temerarias pueden acarrear importantes sanciones, que la ley contempla de forma escalonada:

  • Prisión de 3 a 6 meses,
  • o multa de 6 a 12 meses,
  • o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.

De forma obligatoria, además, se impone la retirada del permiso de conducir durante un periodo de entre 1 y 4 años. En el ámbito administrativo, los excesos de velocidad pueden suponer multas que alcanzan los 600 euros y la pérdida de hasta 6 puntos del carnet.

Un punto negro recurrente

El tramo donde se produjo el control es conocido por los vecinos por su combinación de curvas, cambios de rasante y accesos locales. No es la primera vez que los Mossos detectan velocidades desorbitadas en esta misma vía: en controles anteriores, otros conductores han sido denunciados penalmente por circular a más de 130 km/h en un punto diseñado para tráfico de baja velocidad.

Por el momento, no consta que el conductor haya sido detenido, aunque sí ha quedado investigado penalmente y deberá comparecer ante la autoridad judicial.