Un verano más, el Parque Natural del Montseny recuerda a los visitantes la prohibición de bañarse en ríos y pozas para no alterar el hábitat de muchas especies sensibles, especialmente anfibios como el tritón del Montseny. La entrada en el agua o el simple contacto con las manos mojadas, tanto de personas como de mascotas, puede favorecer la transmisión de enfermedades infecciosas, como la quitridiomicosis o la infección por ranavirus.

La introducción de patógenos representa una grave amenaza por el tritón del Montseny y por otros anfibios de la zona. Las esporas de patógenos pueden ser transportadas por la ropa húmeda, barro en los zapatos, salobres, e incluso las manos después de contactar con individuos infectados. Estas acciones también alteran la calidad del agua, incrementando su turbidez y materia orgánica, además de provocar la erosión del suelo. Todo ello tiene un impacto directo sobre la flora y fauna local.

El 41% de las especies de anfibios del mundo están amenazadas y en los últimos años se ha registrado una notable disminución de las poblaciones. Por esta razón, desde el Parque Natural del Montseny se recomienda a los visitantes evitar el contacto con el agua y controlar que los animales de compañía tampoco entren.