Montcada i Reixac vivió este domingo 10 de agosto un nuevo episodio de tensión vecinal en el bloque número 31 de la calle Sant Ignasi, en el barrio residencial de Mas Rampinyo, donde desde hace meses se registran problemas de convivencia y seguridad.

Según fuentes policiales, el incidente comenzó alrededor de la una del mediodía, cuando una de las familias que ocupa ilegalmente un local de los bajos del inmueble intentó forzar la entrada a otro local, propiedad de un vecino ajeno a los clanes enfrentados. La acción provocó una fuga de agua que inundó parte del aparcamiento.

El suceso desató la reacción de varios residentes de las plantas superiores —algunos también en situación de ocupación ilegal—, que bajaron a la calle armados con palos y cadenas con la intención de expulsar a las familias de los bajos. La discusión derivó en una pelea multitudinaria que obligó a otros vecinos del barrio a refugiarse en sus viviendas.

La intervención de varias patrullas de la Policía Local y de los Mossos d’Esquadra fue necesaria para contener la escalada de violencia. Dos personas fueron detenidas y otra está siendo investigada en el marco de la investigación abierta por la policía catalana.

Este es el segundo enfrentamiento violento en apenas 48 horas. El pasado viernes por la noche, el mismo bloque fue escenario de otra reyerta masiva entre los clanes de las plantas superiores y las familias magrebíes que ocupan los locales de la planta baja. Testigos aseguraron que en aquella ocasión se emplearon cuchillos, cadenas y palos. Desde entonces, las fuerzas policiales mantienen un dispositivo reforzado en las calles adyacentes para prevenir nuevos incidentes.

En un comunicado emitido este lunes, el Ayuntamiento de Montcada i Reixac ha transmitido un mensaje de calma a la ciudadanía e informado de que trabaja de forma coordinada con Mossos d’Esquadra, Policía Local, Policía Nacional, la Delegación del Gobierno y la Generalitat de Catalunya para dar una respuesta rápida y eficaz a la situación.

El consistorio ha anunciado que reforzará la vigilancia en el entorno del bloque y en el resto del barrio, y ha instado a los vecinos a no difundir rumores ni informaciones no contrastadas que puedan generar alarma social. Asimismo, ha reiterado que mantendrá informada a la población a través de los canales oficiales mientras avanza la investigación policial para esclarecer los hechos y depurar responsabilidades.