El Ayuntamiento de Granollers ha aprobado un convenio de colaboración con la Generalitat de Catalunya y el Servei Català de Trànsit que permitirá instalar cámaras de videovigilancia en la Ronda Sud, con el objetivo de detectar y sancionar el paso indebido de vehículos pesados y de transporte de mercancías peligrosas.

La medida afectará al tramo de la carretera C-352 comprendido entre las rotondas de las calles Lluís Companys y Esteve Terrades, una zona especialmente sensible por su proximidad a áreas residenciales y escolares. Aunque la restricción de circulación en este tramo está vigente desde febrero de 2023, este acuerdo desbloquea la posibilidad de hacerla cumplir de forma efectiva mediante el uso de tecnología.

El convenio establece un marco de cooperación entre el Ayuntamiento, el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica y el Servei Català de Trànsit. Gracias a esta colaboración, el consistorio podrá instalar cámaras lectoras de matrículas y radares de control de velocidad, siempre con la autorización previa del Servei Català de Trànsit. Las infracciones detectadas serán tramitadas por la Policía Local y gestionadas por el Servei Català de Trànsit, que también se encargará del cobro de las sanciones.

Las restricciones responden a criterios de seguridad vial, sostenibilidad y mejora de la calidad urbana. La circulación de camiones de más de 7,5 toneladas y vehículos que transportan mercancías peligrosas representa un riesgo potencial en caso de accidentes, además de generar un fuerte impacto sobre el pavimento, el mobiliario urbano y la calidad ambiental.

Este convenio tendrá una vigencia inicial de cuatro años, prorrogable por otros cuatro, y representa un paso adelante en el compromiso municipal por una movilidad más segura y respetuosa con el entorno. Asimismo, da respuesta a una reivindicación histórica del vecindario, que desde hace años pide medidas para reducir el impacto del tráfico pesado en la ciudad.