Les llaman señorías y el más tonto hace relojes. Todos bien apoltronados cantando las mismas canciones. Ellos y ellas, ellas y ellos que esas son sus ambiciones.
Da asco oír las noticias que a diario nos relatan pues la falta de respeto de los de la pasta gansa, hace que hierva la sangre con la desfachatez que gastan.
El derroche de esos mendas insulta la inteligencia; piensan en el poder, en trincar sin conciencia y el pueblo diciendo amén, se lo pone en bandeja.
Que la política está podrida es del todo evidente. Da lo mismo la izquierda y da lo mismo la derecha: tanto monta, monta tanto, ante tanta desvergüenza.