
Este pasado viernes 21 de marzo, se celebró el acto institucional de inicio de obras de “El Cairó”, la primera vivienda cooperativa de la ciudad de Granollers, impulsada por la cooperativa Sostre Cívic con el apoyo del Ayuntamiento de Granollers y la Agencia de la Vivienda de Cataluña. El edificio, que se construye en la calle Rosselló, 97, se encuentra en un solar cedido por el Ayuntamiento, y constará de 29 viviendas. Un proyecto que cuenta con la financiación de 900.000 € de Fondo Next Generation y la campaña de inscripciones para personas interesadas finaliza el 21 de abril.
Durante el acto que se ha hecho en el Centro Cívico Norte, con motivo de la lluvia, ha reunido a todos los agentes que han hecho posible este proyecto, Generalitat de Catalunya, Ayuntamiento de Granollers y la cooperativa Sostre Cívic. El concejal de Vivienda, Sergi Fernández ha explicado que “El compromiso de Granollers con la vivienda asequible es una prioridad. Esta primera vivienda cooperativa en la ciudad, impulsada por Techo Cívico en un solar municipal, es una herramienta más que transforma la manera de entender la vivienda, apostando por un modelo más justo, sostenible y comunitario”.
El proyecto prevé la construcción de 29 viviendas de protección oficial y varios espacios comunitarios, en el solar de la calle Rosselló, 97, cedido por el Ayuntamiento de Granollers, mediante un derecho de superficie de 75 años prorrogables. Esto permite desarrollar una promoción delegada de vivienda estable, digna y asequible mediante la colaboración público-cooperativa.
Por este motivo, las viviendas contarán con la calificación de vivienda de protección oficial, tal y como han explicado Ángela García, vicepresidenta de Sostre Cívic, con el objetivo de generar viviendas accesibles y consolidar el modelo de vivienda cooperativa como una alternativa real al mercado especulativo. “El Cairó no es sólo un proyecto de vivienda, es una manera de vivir y de construir futuro colectivamente. Granollers se suma así a una red creciente de municipios que apuestan por modelos alternativos en el mercado inmobiliario tradicional”.
Las viviendas, de 1 a 4 dormitorios, se complementarán con espacios comunitarios como terraza con lavandería colectiva, aparcamiento de bicicletas y coches compartidos, habitaciones de invitados y una sala polivalente situada en planta baja, abierta al exterior. Este planteamiento busca fomentar una vida colectiva, más sostenible y solidaria.



