El Parque Natural y Reserva de la Biosfera del Montseny ha empezado a cerrar el acceso a las antiguas explotaciones mineras del macizo con el objetivo de proteger las colonias de murciélagos y evitar posibles accidentes de las personas que acceden a ellos.

El 30 de mayo se cerraron tres accesos a una de estas antiguas minas. La actuación contó con la colaboración del Grupo de Apoyo de Montaña y del Grupo de Apoyo Aéreo del Cuerpo de Agentes Rurales, que permitió el transporte aéreo del material y ubicarlo en lugares de difícil accesibilidad.

El macizo del Montseny tuvo una importante actividad minera a principios del siglo XX. Actualmente, existe un gran número de minas abandonadas que se consideran hábitats de alto interés de conservación porque han sido ocupadas por fauna invertebrada y vertebrada cavernícola, como los murciélagos.

Una veintena de especies

En el Montseny, existe una gran riqueza de murciélagos, con 21 de las 30 especies catalanas. La mitad de ellas están incluidas en el catálogo de fauna amenazada de Cataluña (Decreto 172/2022), lo que pone de manifiesto la responsabilidad de conservación del parque en lo que se refiere a estos mamíferos. Entre las especies cavernícolas del Montseny, destacan el murciélago de cueva (Miniopterus schreibersii) y las herraduras grande y pequeña (Rhinolophus ferrumequinum y R. hipposideros respectivamente). Otra especie cavernícola de hábitats forestales, que ha aparecido esporádicamente durante las migraciones a minas del Montseny, es el murciélago de herradura mediterránea (Rhinolophus euryale).

Son especies protegidas que utilizan las cavidades de las minas para invernar, criar o como refugios de paso durante sus migraciones. Un ejemplo es el millar de murciélagos de cueva que se concentran en las minas del Montseny durante sus migraciones de los refugios de invernada (del Garraf o Sant Llorenç del Munt) en la costa mediterránea, donde crían aprovechando la abundancia de mosquitos de los que se alimentan.

Seguridad de las personas y conservación de la especie

En los últimos años, se ha detectado un incremento constante de personas que entran en las minas abandonadas del Montseny, donde existe un alto riesgo de accidentes por los desprendimientos existentes y por la existencia de pozos profundos de ventilación. La presencia humana en estos lugares provoca un gran perjuicio a la fauna cavernícola y en especial a los murciélagos porque impiden su descanso diurno, obligándoles a un gasto energético que necesitan para sus largas migraciones.