El Ministerio de Transportes trabaja en tres proyectos con distintos horizontes temporales para mejorar las conexiones de la B-40, el denominado Cuarto Cinturón, entre Olesa y Viladecavalls, ya en funcionamiento desde el mes de febrero, con otras infraestructuras viarias de la zona. La B-40 ya tiene continuidad hasta Terrassa y ahora se está trabajando también en prolongarla en la denominada Ronda Nord la conexión entre Terrassa y Sabadell.

Según ha informado el Ministerio de Transportes, a corto plazo, por otra parte, avanza en el proyecto de acondicionamiento y mejora de capacidad del enlace de Abrera (conexión de las autovías B-40 y A-2) y del tronco de la A-2 a su paso por Esparraguera para afrontar el aumento del tráfico derivado de la puesta en servicio del tramo Olesa de Montserrat-Viladecavalls.

Con el proyecto de construcción aprobado, el siguiente paso será licitar las obras, cuyo coste se estima en 31,5 M€ (IVA incluido). Los terrenos se encuentran disponibles al haber sido ya expropiados. Esta actuación contempla la mejora del trenzado en la conexión entre ambas autovías, la ampliación de carriles en un ramal de conexión y la prolongación de carriles de acceso o salida de la autovía, entre otras.

A más largo plazo, el ministerio tiene en cartera otros dos proyectos. Por un lado, desde principios de 2023 se redacta un estudio informativo que definirá las alternativas de un futuro baipás para conectar las autovías B-40 y A-2 y la autopista AP-7 en Abrera y Martorell, garantizando todos los movimientos posibles entre las tres vías. Su objetivo es desahogar el enlace de Abrera y descongestionar la A-2 a su paso por esta zona industrializada. Y por otro, estudia una futura conexión de la B-40 con la C-55. Ambas vías se cruzan al
norte de Abrera (la carretera autonómica, además, atraviesa el casco urbano), pero no tienen conexión directa.