Mossos d’Esquadra de la comisaría de Mollet del Vallès detuvieron, el pasado 2 de abril, a un hombre de 52 años como presunto autores de un delito contra la salud pública en la vertiente de tráfico de drogas.

A principios del mes de noviembre de 2023 la Unidad de Investigación de la comisaría de Mollet del Vallès y agentes del Grupo de Delincuencia Urbana de la misma comisaría iniciaron una investigación ante las sospechas relacionadas con una persona de La Llagosta que se dedicaba al tráfico de sustancias estupefacientes.

Las gestiones de los investigadores pudieron corroborar que el hombre en cuestión no disponía de ningún trabajo legalmente remunerado y que se dedicaba a la venta al por menor de cocaína y hachís.

El modus operandi que utilizaba era siempre el mismo: recibía una llamada por parte de los compradores y se desplazaba en coche al lugar donde habían quedado para la venta de la droga. Estos desplazamientos casi siempre estaban en la Llagosta, pero también se han acreditado ventas en Santa Perpètua de Mogoda.

Los investigadores tuvieron constancia de que a mediados de noviembre se marchó de la Llagosta, y no fue hasta semanas más tarde, concretamente a finales de enero de 2024, que volvió a vivir en el mismo piso.

Una vez reinstalado en la Llagosta, siguió con el mismo modus operandi para seguir vendiendo cocaína y hachís.

La investigación, que contó con la colaboración relevante del Grupo de Delincuencia Urbana de la comisaría de Mollet del Vallès, culminó con la detención del hombre, de 52 años, que tuvo lugar el 2 de abril en la Llagosta cuando volvía a su piso. En el momento de la detención se le intervinieron 255 euros y una libreta de ahorros.

Dos días después se hizo una entrada y registro en su piso, bajo mandamiento judicial y con la colaboración de la Unidad Canina y la Unidad de Seguridad Ciudadana de Mollet del Vallès, donde se localizaron más de 110 placas de hachís, unas 35 dosis de cocaína envueltas, 4 bolsas con cocaína, 2 balanzas digitales y un paquete con alambres para cerrar las envolturas de cocaína. También se intervinieron más de 11.400 euros, de los que 8.000 estaban muy escondidos y fueron hallados por el perro de la Unidad Canina en una cavidad del baño.

El día 05 de abril también se hizo una diligencia judicial de registro del vehículo que utilizaba el investigado para traficar y en su interior los perros de la Unidad Canina encontraron otras 17 envolturas de cocaína.

La operación policial es una vez en el narcotráfico y ha permitido intervenir 660 gramos de cocaína, y casi 8 kg de hachís, dato que triplica la cantidad de notoria importancia establecida por el Tribunal Supremo.

El detenido pasó el pasado 5 de abril a disposición judicial.