Los casos de tos ferina aumentan en los últimos tiempos. En este mes y medio de 2024, ya ha habido 342 infectados, lo que supone más de la mitad de los contagios que hubo en todo 2023 (530). Según el último informe de la Agencia de Salud Pública, se han detectado tres brotes nuevos con 18 afectados en Cerdanyola del Vallès que aún están bajo investigación. “Todos son casos de ámbito familiar”, explica un portavoz de Salud, que no descarta encontrar focos en otros municipios. Los casos detectados en Cerdanyola son leves y la investigación pretende establecer la relación entre ellos.

El documento publicado por la Generalitat, y que ha avanzado el diario Ara, también refleja que Cataluña vive una nueva ola de esta enfermedad infecciosa desde la pandemia. Solo en este comienzo de año, se han localizado 45 brotes en la comunidad. En 2023 hubo 67.

La tos ferina es una infección respiratoria muy contagiosa, está causada por una bacteria (la Bordetella pertussis) y puede ser potencialmente grave, sobre todo en bebés: aunque tiene síntomas similares a un resfriado, puede provocar vómitos, diarreas y episodios de pérdida de consciencia en el peor de los casos.

Las medidas de control en caso de brote son el aislamiento, el tratamiento del paciente con antibióticos y la vacunación de las personas que hayan tenido algún tipo de contacto. Los niños que no han sido inmunizados completamente pueden llegar a padecer neumonía.