La empresa vallesana RUBI Group ha abierto una delegación comercial en Turquía, mercado en el que prevé triplicar la facturación durante el 2023. El fabricante de herramientas para el corte y la colocación de cerámica se ha reintroducido de esta forma en uno de los principales mercados productores de este material, donde prácticamente no tenía actividad desde 2018. Concretamente, RUBI ha llegado a un acuerdo con un nuevo distribuidor con el que ya ha cerrado sus primeros pedidos.

Para este proyecto de expansión internacional, RUBI Group ha contado con el apoyo de ACCIÓ, la agencia por la competitividad de la empresa del Departamento de Empresa y Trabajo, a través de la Oficina Exterior de Comercio e Inversiones en Estambul.

RUBI Group es fabricante de herramientas para todo el proceso del alicatado, desde la preparación a la limpieza, pasando por el corte, instalación y rejuntado. En el mercado turco, la marca es especialmente reconocida por los cortadores manuales de cerámica y los mezcladores para elaborar las pastas de las juntas.

Para el director de exportaciones de RUBI Group, Jordi Montagut, «abrir la delegación comercial en Turquía nos permite reactivar y consolidar la marca, aumentando su notoriedad, en un país que ocupa el 6º puesto del ranking mundial de productores de cerámica». En este sentido, contar con un delegado comercial local, que pueda hablar en turco con los potenciales clientes, “nos permite mejorar la comunicación e interactuar de forma directa tanto con los canales de distribución como, sobre todo, con el usuario final ”, añade.

Esta proximidad a un mercado tan importante para el ámbito de la cerámica como el turco, apunta Montagut, “nos permite mantener al profesional de la colocación de cerámica en el centro de nuestra estrategia, proporcionándole formación y demostraciones más allá de las mismas herramientas”.

La compañía rubinense trabaja actualmente con un catálogo de más de 1.000 referencias, el 60% de las cuales desarrolladas en los últimos cinco años por sus equipos de ingeniería de I+D+i y de desarrollo de producto.

Fundada en 1951 a raíz de la invención por parte de los hermanos Boada del primer cortador de cerámica manual, la empresa se ubica desde sus inicios en la localidad de Rubí, haciendo del nombre de su ciudad su marca comercial. Actualmente, cuenta con más de 650 personas trabajadoras, dispone de dos centros productivos (en Santa Oliva, en Tarragona; y Suzhou, en China), 11 filiales repartidas por los cinco continentes y presencia en más de 120 países.