
El laboratorio italiano Italfarmaco ha comprado la farmacéutica con sede central en Cerdanyola del Vallès, Lacer por un importe cercano a los 500 millones de euros.
La venta ha provocado malestar entre los trabajadores de Lacer. Los portavoces sindicales han denunciado la “falta de transparencia e información” y lamentan que no se incorpore un “plan de continuidad para la plantilla” en las conversaciones por la adquisición de la empresa.
“Queremos poner de relieve que el mantenimiento del legado de la familia Andress implica asegurar los puestos de trabajo de los profesionales que han llevado a la empresa a ser lo que es hoy”, dicen desde la sección de UGT de Lacer.
Lacer con 473 trabajadores fue fundada en 1949 y factura 130 millones de euros. La compañía fue pionera de la parafarmacia y vende a más de 20 países.
La empresa es propiedad de los cuatro hermanos Andress, herederos de Helmut Andress, alemán residente en Barcelona e hijo del fundador, fallecido en marzo del 2021.
Por su parte, Italfarmaco es un grupo milanés fundado en 1938 propiedad de la familia De Santis y que trabaja en España desde hace más de 30 años en el sector farmacéutico. Cuenta con 3.200 empleados y en 2020 facturó 683 millones de euros.
La empresa resultante después de la fusión será un gigante europeo con 3.500 empleados a nivel global.
La firma de la familia Andress habría recibido ofertas de un total de cinco empresas para adquirir su negocio, entre ellas Colgate, Stada o Cooper Pharma.



