Mossos d’Esquadra del Grupo Operativo de Prevención y Proximidad de la comisaría de Granollers junto a los vigilantes de Aiguafreda detuvieron el 7 de julio a dos hombres, de 52 y 53 años, como presuntos autores de los delitos de estafas informáticas, daños y pertenencia a grupo criminal.

Los hechos ocurrieron cuando el pasado 6 de julio dos hombres chinos entraron en un bar de la población de Aiguafreda para jugar en la máquina tragaperras. Ambos hombres estuvieron jugando desde las cuatro de la tarde hasta las doce de la noche.

El día siguiente, 7 de julio, cuando el propietario llegó al local, vio que los dos hombres esperaban en la puerta para seguir jugando en la máquina. Mientras jugaban, llegó un tercer hombre con el que hablaban, se intercambiaban los ratos de juego y hacían llamadas telefónicas. Una testigo también vio cómo se repartían billetes en el exterior del bar.

Al propietario del bar le pareció una actitud extraña, se acercó a la máquina y vio que había un botón desmontado y algún cable. Fue entonces cuando llamó al vigilante municipal de Aiguafreda y a los Mossos d’Esquadra.

Se detuvo a dos de los varones con la colaboración del vigilante municipal. A uno de ellos se le halló 1700 euros en efectivo repartidos en distintos billetes.

El modus operandi era el siguiente: las personas implicadas trabajaban de forma coordinada, cuando el propietario no estaba atento desmontaban uno de los botones de la máquina tragaperras y en los cables que lo sujetan colocaban un mecanismo electrónico que les daba un premio superior al que permite la ley de juegos y apuestas.

Los detenidos pasaron a disposición judicial en el Juzgado de Instrucción número 2 de Granollers el pasado 7 de julio y el Juez decretó libertad con cargos por ambos.

Éste no es el primer caso de manipulación de máquinas tragaperras en la región. El día 29 de junio también se detuvieron a tres hombres en Pineda de Mar por hechos similares y con el mismo objetivo de conseguir premios más elevados de los permitidos.