El Servei Català de Trànsit (SCT) ha anunciado que pone en funcionamiento a partir de este viernes 17 de junio cuatro nuevos radares de tramo: dos en la N-II en Figueres, concretamente entre los municipios de Els Hostalets y el Pont del Príncep, en ambos sentidos de la circulación, y otros dos en la C-17 entre Aiguafreda y Figaró, también en ambos sentidos, con el objetivo de reducir su velocidad excesiva, así como la siniestralidad vial.

En concreto, en cuanto al radar de la C-17 entre Aiguafreda y Figaró se pondrá en marcha un radar de tramo entre los kilómetros 41,100 y 37,836 de la C-17 en sentido Barcelona que controlará la velocidad de los dos carriles de la calzada con una longitud de 3,264 km. El otro cinemómetro está ubicado en sentido Vic entre los kilómetros 37,790 y 41,040 y controlará también la velocidad de ambos carriles de la calzada a lo largo de un tramo de 3,250 km de longitud. El límite máximo de velocidad permitido en todo el tramo controlado será de 80 km/h.

Este sistema de control de la velocidad media funciona a través de un equipamiento de reconocimiento de matrículas situado al inicio y al final del tramo controlado, el cual mide el tiempo de recorrido y calcula la velocidad media para determinar si se ha superado el límite máximo de velocidad permitido.