La Diputación de Barcelona ha entregado al Ayuntamiento de Sant Pere de Vilamajor el Proyecto básico y ejecutivo de restauración de la Torre Roja, también conocida como la Força, una construcción situada en lo alto y casco antiguo de la población y al sur- este del templo parroquial.

Se trata de una torre cuadrada fechada del inicio del tercer cuarto del siglo XI y reformada en los siglos XVII y XX, exenta con función de campanario y aspecto defensivo, que fue catalogada como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) en 1949 en virtud del decreto del Estado de protección de castillos españoles.

El objetivo del proyecto es la especificación de las actuaciones necesarias para su conservación y restauración, así como la adecuación interior para hacer posible su visita pública. El proyecto ha sido redactado siguiendo las directrices del Plan director entregado por el Servicio de Patrimonio Arquitectónico Local (SPAL) en 2014, a raíz del cual se efectuó el estudio histórico-documental, tipológico y de evolución constructiva.

Las actuaciones previstas en el proyecto contemplan una inversión de 325.898 euros, y mayoritariamente se centran en el interior, que es donde presenta un estado más deficiente. En planta baja se prevé situar una rampa y tarima exteriores de madera para salvar el desnivel de más de medio metro de altura entre la plaza y la puerta de la torre e interiormente, esta tarima se prolonga en toda la planta baja.

Desde el espacio central se podrá apreciar toda la altura de la torre a través del antiguo agujero de los contrapesos del reloj, que permanecerá abierto hasta la segunda planta. A través de este agujero se dará el paso de las instalaciones de iluminación, electricidad, mecanismos de las campanas y nuevos pararrayos, que serán renovadas.

En la planta primera se llega por una escalera de piedra de tres tramos situada dentro de los gruesos muros de piedra de la torre. Esta escalera en la actualidad presenta desperfectos y un trazado muy irregular, por lo que el proyecto prevé su forrado con la misma madera de la tarima exterior para regularizar su trazado y mejorar la accesibilidad.

Para acceder a la planta segunda, el proyecto prevé la restitución de la escalera de caracol originaria, que sustituirá a la actual escalera perimetral, construida a mitad del siglo XX y que actualmente está en muy mal estado. En esta segunda planta se prevé la recuperación de toda la altura del cuerpo superior a través del desmontaje del forjado de perfiles metálicos degradados y su sustitución por una pasarela de mantenimiento que permitirá la visión de las campanas y interior de la bóveda esférica superior a los visitantes.

En el suelo de la planta mirador se recuperará el agujero de los antiguos contrapesos del reloj, con la colocación de una religa que permita la visión de la altura global interior del campanario desde la planta baja. Como actuación prioritaria se procederá a proteger todas las aberturas de la torre para impedir la entrada de aves en el interior.

Piedra rojiza del Figaró

Torre Roja es una construcción de planta cuadrada, con unas dimensiones exteriores en planta de 5,8 x 5,8 metros y una altura total de 25,2 metros. El campanario consta de un cuerpo basamental de dos pisos y de un coronamiento con dos pisos más y cubierto con una azotea con una cornisa coronada por almenas catalanas.

Su aspecto exterior es de una tonalidad rojiza debido a la característica piedra arenisca con la que está construida, la piedra del Figaró, por lo que es conocida popularmente como la Torre Roja, aunque no fue hasta 1932 que no se repicó el revestimiento que protegía su fábrica.