El vocablo gilipollas
acuñada en La Real,
es palabra muy notoria
y hasta muy original.
Ya suena de tanto usarla
como algo muy normal.
Mucho se resistió
la Academia en admitirla
por creer que era vulgar,
pese a estar tan extendida:
que gilipollas los hay,
en las mejores familias.
Es gilipollas aquel
que a España le vaticina,
que el paro se va a acabar
a lo sumo en cuatro días;
o el que afirma que, el corrupto,
pagará sus villanías.
Pues con tantos candidatos
día y noche haciendo cola
no podía, clandestina,
permanecer en la sombra;
que lo que sobra en el mundo,
sin duda son ¡gilipollas!
Francisco Barbachano