Canovelles se ha convertido en uno de los dos municipios de toda Cataluña que cuenta con un diagnóstico sobre el abordaje del Abuso Sexual Infantil (ASI). El documento, elaborado por Save The Children, evalúa la situación del municipio y ofrece recomendaciones para hacer de Canovelles un municipio seguro y protector para la infancia.

Se calcula que, en Europa, uno de cada cinco niños y adolescentes es víctima de alguna forma de violencia sexual. Tal y como explica Save The Children en el documento llamado Los abusos sexuales en la infancia en España, el abuso sexual tiene consecuencias emocionales, sociales y sexuales a corto y largo plazo para las víctimas, y su intensidad puede variar según la respuesta de entorno.

Por ello, Canovelles ha querido solicitar, a través de la Diputación de Barcelona, ​​un diagnóstico sobre el abordaje del Abuso Sexual Infantil (ASI) en el municipio. El objetivo es disponer de herramientas para garantizar la prevención y detección precoz en caso de que se produzca.

Principales recomendaciones

En cuanto al liderazgo y la cultura de protección, se recomienda diseñar un plan de acción municipal frente al Abuso Sexual Infantil y aprobar unos presupuestos con un enfoque en la infancia. Se recomienda crear un órgano de coordinación municipal frente al ASI y una unidad especializada en situaciones de violencia contra la infancia en la Policía Local, así como definir figuras referentes en materia de protección frente a la violencia en todos los servicios y actividades dirigidas a la infancia y la adolescencia.

El diagnóstico establece que la posibilidad de sufrir abuso sexual durante la infancia puede reducirse hasta casi la mitad gracias a las acciones de prevención. En este sentido, se propone establecer un código de conducta para los profesionales que trabajan con niños y adolescentes, y fomentar campañas de sensibilización dirigidas a niños y niñas, a familias o personas encargadas del cuidado, ya la ciudadanía en general.

La detección precoz es un aspecto crítico a la hora de tratar este problema, puesto que es muy complicado que una víctima revele lo que le está ocurriendo. En este sentido, el documento propone difundir indicadores claros y sencillos para la detección precoz y formar a los profesionales que trabajan con niños, niñas y adolescentes. Otro punto importante es recopilar datos sobre las situaciones de violencia contra la infancia y la adolescencia.

Ante el abordaje de los casos detectados es importante elaborar un protocolo intersectorial, que evite duplicidades entre profesionales y la revictimización del niño. También se recomienda disponer de canales de notificación de casos adaptados a las distintas edades, accesibles, y que se perciban como útiles y de confianza.

En cuanto a los espacios físicos, es necesario garantizar la existencia de entornos seguros a través del diseño. Así, se recomienda garantizar la buena visibilidad de todos los espacios en los centros donde haya diferentes salas, separar los lavabos para personas adultas de los destinados a niños y adolescentes, o colocar puertas con aberturas superior e inferior a los aseos y vestuarios.

La formación, la certificación negativa del registro de delincuentes sexuales y tráfico o la comprobación de referencias es clave para los profesionales destinados a tratar con niños o adolescentes. También se recomienda tener en cuenta el enfoque de protección a la infancia en los procesos de contratación pública.

¿Cómo se ha realizado el diagnóstico?

Para elaborar este diagnóstico, el equipo de Save the Children ha analizado información de diferentes áreas del consistorio en materia de protección a la infancia, ha entrevistado a 45 personas adultas involucradas en servicios dirigidos a niños y adolescentes, y ha visitado un total de 13 espacios distintos. Además, ha realizado talleres de participación con niños y entrevistas a adolescentes. Sin embargo, han participado áreas o servicios del ámbito educativo, deportivo, cultural, de seguridad ciudadana, de la salud pública, de los servicios sociales y, por supuesto, de infancia y juventud. Y se han visitado espacios concretos como pabellones, centros educativos, el centro de iniciativas juveniles El Local, el CDIAP o, incluso, el espacio urbano de Canovelles.

El diagnóstico se ha realizado mediante la evaluación de 9 estándares de protección:

  • liderazgo y cultura de protección,
  • roles y responsabilidades,
  • prevención del abuso,
  • detección,
  • reporte
  • respuesta ante los casos,
  • espacios físicos,
  • profesionales,
  • empresas subcontratadas
  • participaciones infantil.

Según el documento, Canovelles ya cuenta con algunos elementos destacados en el ámbito de la protección a la infancia: los centros educativos asumen responsabilidades en materia de prevención frente al ASI, dispone de servicios y equipamientos específicos para niños y adolescentes, y dispone prestaciones económicas de urgencia social destinadas a garantizar la igualdad de oportunidades, entre otros. Además, recientemente se ha constituido el Consejo de Niños y se está elaborando el Plan Local de Infancia y Adolescencia.

Destacan aspectos como que en algunos centros educativos se realizan sesiones dirigidas al alumnado en materia de educación afectivosexual y sobre derechos de la infancia, o que tanto el Centro Abierto Casa Nostra como Save the Children disponen de un registro de casos en el que se anotan los episodios de violencia o las situaciones de riesgo detectadas en los niños que atienden.