Francisco Barbachano
Discutiendo con su pareja
con cierto acaloramiento,
él, una ventosidad, 
no retuvo en su cuerpo. 
La mujer muy cabreada
interpretó menosprecio.

Denunció ante el juez
ese mencionado hecho
y ni corto ni perezoso 
su señoría falló
condenar con una multa
al flatulento infractor.

El que sufra meteorismo 
que lo tenga muy en cuenta,
y evite discutir 
jamás con su parienta
pues, si el señor juez le multa, 
disminuirá su cuenta.

No recuerdo donde fue
esa noticia curiosa,
por soltar a la parienta
su ventosidad imperiosa. 
Aunque suene a cachondeo, 
así publicaron cosa.

 Francisco Barbachano