Una empresa con sede en Barberà del Vallès Zero 2 Infinity está a punto de poner en marcha una aventura pionera a nivel mundial: enviar turistas al espacio mediante el uso de globos aerostáticos. Concretamente, quieren elevar a los turistas hasta los 36 kilómetros de altura, donde podrán ver el cielo en su esplendor y la curvatura de la tierra. Además, proyectan hacerlo desde Villacarrillo, en la provincia de Jaén. Desde hace tiempo están ya haciendo pruebas y si resuelven sus actuales problemas financieros en 24 meses pueden enviar los primeros turistas al espacio mediante globos de helio. El precio por viaje será de unos 100.000 euros por persona. Una propuesta Low Cost comparada con otros proyectos similares que están ya en marcha como los de los propietarios de Virgin o Amazon que envían personas al espacio mediante cohetes.

“Los globos nos permiten subir grandes artefactos hasta el borde del espacio, y desde allí, igual que puedes disfrutar las vistas, se puede realizar ciencia, astronomía o comunicaciones. El ascenso se hace con un gas que tiene cero impacto ambiental y el descenso con un paracaídas guiado, que permite posarnos en un lugar predeterminado donde estarán esperando nuestros equipos para celebrar el viaje a la vuelta a La Tierra”, explicaba José Mariano López, fundador de la empresa Zero 2 Infinity, instalada en Barberà del Vallès desde 2016, a los informativos Tele 5.

“La cabina tiene forma de Donut, está presurizada y se puede llevar ropa convencional, no hace falta ponerse los pesados trajes espaciales. El vuelo dura unas 6 horas y arriba del todo se está poco más de 2″, explicaba el empresario vallesano al canal de TV.

La razón para elegir el estratopuerto de Villacarrillo, en Jaén, para poner en marcha este proyecto espacial es que “Tanto los vientos, como el espacio aéreo, la poca nubosidad y la diversidad del paisaje alrededor, hacen que Jaén sea un lugar único. Desde el borde del espacio sobre el mar de olivos se pueden ver las vistas más impresionantes que podéis imaginar, desde ver África, Sierra Nevada, el Mediterráneo, el Océano Atlántico, y todo eso se puede conseguir con tecnología nuestra, desde una de las zonas que más lo necesita desde el punto de vista laboral”, apunta López.

Después de más de 50 pruebas con robots, superadas con éxito, aseguran que solo les faltan los permisos pertinentes y que “si todo va bien, desde un punto de vista de financiación, en 24 meses estaríamos volando ya turistas. No es fácil hacer esto en España porque requiere bastante voluntad, pero es el mejor sitio, y lo tenemos todo para ser líderes en el mundo. Contamos con reservas a 110.000 euros el viaje y estamos trabajando para hacerlos mucho más asequibles”.