Este lunes, 17 de enero empezarán las obras de la primera fase del proyecto de reforma del Polideportivo Municipal de Ripollet, que incluye la construcción de un nuevo edificio donde actualmente se encuentra el edificio anexo.

La primera fase, con un coste de 4,9 millones de euros, incluye la construcción de un nuevo edificio con sótano, planta baja y dos plantas, que albergará oficinas, vestuarios y el nuevo gimnasio. El plazo de ejecución previsto es de como máximo 18 meses y las obras no deberían provocar ninguna afectación en la actividad habitual del Polideportivo. Sí se estudia, de cara al verano, cómo se habilitará el acceso provisional a las piscinas descubiertas. El proyecto de reforma del Polideportivo es una apuesta por el deporte, que busca mejorar y dignificar las instalaciones actuales, con unas más modernas y sostenibles, con mucha luz natural y más espacio para actividades dirigidas.

Los 4,9 millones de euros que cuesta su ejecución serán financiados a través de tres programas de subvención. El AMB subvencionará 2,9 M€ a través del Programa de actuaciones de cohesión territorial (PACTE) (2 M€) y del Plan de sostenibilidad ambiental (PSA) (0,9 M€) y los otros 2 M€ de euros les subvencionará la Diputación de Barcelona, ​​a través del Programa General de Inversiones. Se espera que durante la ejecución de esta primera fase se proceda a la redacción y licitación del proyecto de la segunda fase, a fin de que no pase mucho tiempo entre las dos.

Partiendo de un “polideportivo sin planificación, con un tráfico interior sin lógica”, como explica la concejala de Deportes, Andrea Guijarro, estas condiciones mejorarán mucho con la ejecución de esta primera fase, que mantiene la estructura del edificio central y prevé el derribo del anexo, donde están ahora los vestuarios de la piscina descubierta, construyendo uno nuevo conectado al principal. El nuevo edificio contará, en la planta sótano, con un espacio central, con mayor altura, adecuado para competiciones de tenis de mesa y cumpliendo el reglamento como centro de tecnificación. También habrá zona de gradas, vestuarios y nuevos espacios para oficinas y almacenes.

En la planta baja, además de la conserjería, se ubicarán todos los vestuarios, que serán modulables, para su uso según las necesidades. La primera planta contará con 5 módulos del mismo tamaño, 2 para el gimnasio, con sala de cardio y musculación; un central por administración y entidades; una sala de ciclo indoor y otra de actividades dirigidas, lo que permitirá ampliar la oferta actual y dar dos clases simultáneas. Por último, en la segunda planta habrá un módulo central con oficinas del personal de deportes.

Se trata de un edificio lineal, con una única entrada que dará acceso a todos los servicios, con circuitos de circulación independientes y vestuarios adaptados a todos los perfiles de los usuarios, como familias monoparentales o pequeños grupos de deportistas. El edificio, que se realizará con materiales que requieran poco mantenimiento, como vidrio y hormigón visto, está pensado para recibir mucha luz natural y favorecer el aislamiento y la climatización en términos de sostenibilidad. Arquitectónicamente, destaca, entre otros, la construcción de un patio inglés, que permitirá la entrada de luz natural en la planta sótano.