ya hemos consumido
medio mes del nuevo año;
de este año tan incierto
por no decir tan extraño.
Seguimos dando bandazos
e inmersos en desconcierto.
Ni Dios se pone de acuerdo
en adaptar nuevas normas,
se habla de variantes
y de libres decisiones.
Por eso hay quien afirma
que reinan las confusiones.
Cada experto dice la suya
más o menos parecida;
pero luego los políticos
hábilmente lo difuminan
con vistas a la poltrona,
que es el sueño de su vida.
En resumen: año nuevo
lleno de farsa y mentira.
Lo del blanco y lo del negro
es el pan de cada día;
lo mismo que el año pasado
que casi en nada varia.
Francisco Barbachano