Salud, dinero y amor,
así cantaba el tanguero;
aquel Agustín Irusta
de acento sabio y porteño.
Irrepetible argentino
y de imborrable recuerdo.
Y puesto que ya ha llegado
el flamante año nuevo,
hoy quiero con mi ripio
que se cumpla este sueño:
salud, dinero y amor,
para grandes y pequeños.
Con la sanidad salud,
con el trabajo dinero;
deseando que el amor
sea firme y duradero.
Que sea amor de verdad,
y no un sueño pasajero
Acierto en los gobiernos
de cualquier naturaleza
y que generen confianza
con su franca transparencia.
Ya sé que es mucho pedir,
lo que mi ripio desea.
Francisco Barbachano