Delta Tecnic acaba de poner en funcionamiento la nueva fábrica que ha construido a Querétaro, en México, donde produce concentrados de color destinados principalmente a cables para la automoción. La intención es focalizar la fabricación a escala nacional, para luego abrazar otros países del continente americano, según ha detallado este jueves el CEO de la compañía, Eric Xirinachs.

La aspiración de Delta Tecnic es crecer en México entre un 12 y un 15% anual durante los primeros cinco años, un periodo en el que la firma da por hecho que ampliará las instalaciones que acaba de estrenar.

En cuanto a la fábrica de Sant Celoni, Xirinachs ha anunciado inversiones inminentes para mejorar el consumo energético y la gestión de residuos, pero no ha concretado el importe.

La compañía nacida en Sant Celoni en 1982 prevé facturar este año 47,7 millones de euros, un 16% más respecto a los 41 millones del año anterior, cuando registró un descenso de ventas del 5%. “Trabajamos para los fabricantes de cables del sector de la automoción y pese a la crisis actual de semi­conductores, vemos que la actividad se ha recuperado», afirma su CEO.

Para abastecer este crecimiento, la empresa prevé aumentar la capacidad productiva de su planta mexicana y de las dos fábricas en Sant Celoni. En total, Delta Tecnic emplea a 192 personas, 160 de las cuales en Barcelona y 30 en México, donde prevé alcanzar los cincuenta a lo largo de los próximos años.

Los propietarios de la em­presa son los socios funda­dores, Salvador Torras y Martí Baqués y la gestora de fondos Aurica Capital, que entró en el año 2017 tomando el 40% del capital.