
UGT del Vallès Oriental ha denunciado a Inspección de Trabajo a la empresa municipal de Cardedeu C10 Servicios y Mantenimientos por precariedad laboral y prácticas antisindicales. Concretamente la denuncia se ha realizado por “las represalias que la dirección ha tomado contra los delegados y delegadas de la empresa que quieren hacer valer los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras y que la dirección ha vulnerado reiteradamente en los últimos 5 años”.
La empresa pública de Cardedeu se constituyó en 2016 para remunicipalizar los servicios del Ayuntamiento de Cardedeu. Desde UGT Vallès Oriental recibieron positivamente la creación de esta empresa, pero cinco años más tarde, apuntan, “tenemos que lamentar que la mejora de las condiciones laborales para los trabajadores y las trabajadoras que esperábamos ha quedado en nada”.
Uno de los principales objetivos programáticos de ERC en el Ayuntamiento de Cardedeu es la recuperación del control de la gestión sobre los servicios municipales externalizados como la limpieza de las dependencias, la gestión de instalaciones deportivas (Gym10), el mantenimiento de el alumbrado público y, más recientemente, la recogida de la basura. La fórmula elegida por el equipo de gobierno da prioridad a la eficacia y la eficiencia en la prestación de estos servicios, así como la contratación de personal de acuerdo a principios de transparencia, igualdad, mérito y capacidad que no se pueden garantizar en la gestión mediante empresas externas.
La empresa C10 ha ido recuperando año tras año la gestión directa de nuevos servicios por la vía de la subrogación de las plantillas con las mismas condiciones contractuales y convenios que tenían a sus antiguas empresas, hasta sumar una plantilla actual de unos 70 trabajadores fijos y unos 20 eventuales.
“La diversidad de las actividades que la empresa ha reunido y el compromiso de mantener las condiciones laborales han provocado que la empresa esté actualmente aplicando cinco convenios colectivos diferentes a falta de uno propio, una situación de difícil encaje en la normativa laboral vigente”, comentan desde UGT.
“De hecho, los trabajadores y las trabajadoras de C10 perciben un empeoramiento generalizado de sus condiciones de trabajo: se mantiene la misma precariedad contractual (jornadas parciales y temporales) sin ninguna mejora en cinco años, pero añadiendo la indefensión que provoca la absoluta falta de transparencia en las hojas de salario y la ausencia de calendarios laborales anuales. Los trabajadores y trabajadoras de esta empresa municipal conocen el horario laboral de la semana siguiente únicamente mediante un Whatsapp que reciben el fin de semana”, detallan en un comunicado.
A pesar de que el comité de empresa ya exigió el mes de mayo que se cumplieran los convenios por parte de la dirección, “el descanso dentro de las jornadas y a menudo también el descanso mínimo entre jornadas aún no se respeta”. En Gym10, por ejemplo, “un día de trabajo se puede fraccionar en tres tramos sin limitación alguna, y los primeros calendarios trimestrales se han entregado hace pocas semanas. Son muy pocos los trabajadores o trabajadoras a jornada completa; la mayoría van encadenando ampliaciones de 3 o 4 semanas desde que C10 se hizo cargo. Ningún contrato ha sido mejorado desde entonces”.
Y sigue denunciando UGT: “Las hojas de salario, que nunca se entregan antes de 2 semanas después de percibir la mensualidad, son confeccionados por una gestoría para que C10 no considera necesario contar con una persona responsable de personal. Más de 90 trabajadores públicos deben dirigirse las dudas sobre su nómina directamente al gerente de la empresa, con despacho en el Ayuntamiento. Y son muchas las dudas cuando la hoja de salario no especifica otro concepto salarial que el salario base y un “complemento de mejora” donde todos los pluses y complementos caben sumados sin especificar cuáles y en qué cuantía se pagan. Es particularmente destacable el caso de las actividades dirigidas al Gym10 que ningún monitor sabe decir a qué precio le pagan la hora y el gerente se niega sistemáticamente a proporcionar la tabla salarial de estas actividades”.
Relatan que en al menos en dos ocasiones, el comité de empresa se ha reunido con la dirección de C10 para enderezar la situación, a la vez que responsables de UGT Vallès Oriental trasladan al equipo de gobierno municipal el malestar de la plantilla y los detalles de la situación laboral que sufren.
“A pesar de no haber obtenido mejoras significativas, el conflicto se había conducido hasta ahora por los conductos ordinarios”, indican.
Ahora el comité de empresa, sin embargo, ha decidido denunciar la situación ante la Inspección de Trabajo y tras ello, comentan, la dirección de C10 “ha decidido pasar a la ofensiva y tomar represalias contra los representantes legales de los trabajadores y las trabajadoras”.
“Aprovechando la precariedad de los contratos que los delegados del comité también sufren, en adelante no ampliarán su jornada como iban haciendo desde hace años”, explcian.
“Es claramente una conducta antisindical en represalia por intentar hacer valer los derechos de los trabajadores y las trabajadoras: una de las pocas transgresiones de la normativa laboral que aún no había iniciado esta empresa municipal”, concluyen desde UGT del Vallès Oriental.



