Hay que ver lo previsor
que es el gobierno de España.
Previene a treinta años vista,
como si fuese mañana.
Y es que el presidente Sánchez
es un lumbrera de gala.
Sánchez Pérez-Castejón
pasa olímpicamente
de los problemas que hoy
nos preocupan a la gente;
le gusta hacer filigranas
para distraer las mentes.
Los cerebros asesores
que aconsejan al gobierno,
son sin duda, ideales,
para irnos al infierno;
que esos genios pensadores
asustan con sus inventos.
No és extraño que el mundo
no nos tome muy en serio,
y que advierta que esas pifias
son propias de un desgobierno
carente de seriedad, frágil,
y abocado al desconcierto.
Francisco Barbachano