El Ayuntamiento de Montcada y la Plataforma Tracte Just Soterrament Total inicieron el martes en el Teatro Municipal la primera de las Jornades pel soterrament. El acto se hizo con la presencia de una cuarentena de personas entre el público y contó con la participación de la alcaldesa, Laura Campos; el presidente del Área Territorial, Jordi Sánchez y la representante de la Plataforma Tracte Just Soterrament Total, Anna Solano. También han participado, aunque de manera virtual, Juan Carlos Monge, subdirector de Proyectos de Obra Civil de la Dirección de Proyectos de la Red Convencional de Adif, y Daniel Jiménez, redactor del proyecto del soterramiento de la R2 en su paso por Montcada i Reixac.

La intervención de Monge y Jiménez ha servido para conocer algunos de los detalles técnicos de las obras del soterramiento de la R2, que está pendiente de los últimos trámites para la aprobación definitiva del proyecto ejecutivo que, una vez pase por el Consejo de Ministros, ya se podrá licitar y adjudicar. El proyecto, que se divide en cinco partes, tiene un coste total de 500 millones de euros, siendo la principal partida la que está destinada al soterramiento de la línea ferroviaria a su paso por Montcada, que provocará un inversión de 358 millones y un período de ejecución, que también marcará el global de todo el proyecto, de 66 meses (5 años y medio).

Según el subdirector de Proyectos de Obra Civil de Adif, el proyecto del soterramiento al núcleo urbano es el que está más avanzado y debería estar aprobado en el mes de mayo a más tardar. Monge destacó que la redacción del proyecto ejecutivo se inició hace dos años y que su aprobación se ha alargado más de lo que se podía esperar por su complicación técnica debido a la presencia de acuíferos profundos, en la zona que ha ir soterrada y de partes inundables, en la parte de las vías en superficie.

Como miembro del equipo de redacción del proyecto, Daniel Jiménez ha explicado que el proyecto afectará a una longitud de 5,5 kilómetros de la línea R2, de los cuales 2,7 kilómetros discurren soterrados entre pantallas en dos tramos (desde Vallbona hasta el inicio de Can Sant Joan y el núcleo urbano de Montcada, incluyendo la estación que también irá enterrada, hasta su salida después de pasar por debajo del río Ripoll y la autopista C-33). Un total de 1,2 kilómetros del túnel será ejecutado con el sistema en mina que irá por debajo de Can Sant Joan y que se horadará en la parte más rocosa y profunda para evitar tener afectaciones en los acuíferos. Todo el soterramiento contará con cinco pozos de ventilación y siete salidas de emergencia y tendrá tres vías para permitir la circulación de trenes de la línea R11.