Marzo de Estado de alarma,
marzo de confinamiento:
fueron 98 los días,
o tres meses y 6 días:
época de tormento
y de enormes pesadillas.
El que hoy es portavoz
era entonces un experto;
Me refiero al doctor Simón
el gran rey del desconcierto
que, con el ministro Illa,
ambos creaban canguelo.
A las ocho de la tarde
aplaudíamos sin freno;
cantábamos en los balcones
de las ciudades y pueblos
en pro de los sanitarios
por su entrega y su esfuerzo.
Un año ya ha transcurrido
de aquellos trágicos eventos.
Nos trastornaron a todos
y lloramos nuestros muertos.
Hoy, una luz de esperanza,
parece que alumbra el cielo.
Francisco Barbachano