La factoría de Gallo en Granollers

La asamblea de trabajadores de Pastas Gallo en Granollers ha aceptado este miércoles y por unanimidad las condiciones del preacuerdo para evitar el traslado de 37 empleados a la planta del grupo en la localidad de El Carpio (Córdoba). La dirección ha aceptado finalmente que sean recolocados en plantas del grupo en Cataluña, concretamente en la misma de Granollers, pero también en las de Esparreguera y Sant Vicenç del Horts. También se establecen condiciones para los traslados que mejoran las conseguidas anteriormente con el cierre progresivo de la planta de Esparreguera. Además, si el trabajador no quiere aceptar el traslado, puede acogerse a una baja voluntaria con una indemnización de 37 días por año trabajado, con un máximo de 30 mensualidades.

Recordemos que Pastas Gallo justificó su cierre de la línea de pasta seca de Granollers porque ha iniciado un “proceso de especialización industrial” en el que cada planta se especializará en un tipo de rol. En El Carpio, en Córdoba, se hará la producción de pasta seca, en Granollers se concentrará el producto fresco y de placas (lasañas y canelones), en Esparreguera se harán los sin glúteos y en Sant Vicenç dels Horts las especialidades orientales Ta-Tung.

El planteamiento es consecuencia de la decisión de reorganización de la firma, que hacía que las secciones de envasado y ‘Pastificio’ de pasta corta y pasta larga que están actualmente en Granollers deban concentrarse en la planta de Andalucía.

Pastas Gallo defendió desde un primer momento que apostaba por “la continuidad de los contratos de trabajo y la retención de la experiencia propia mediante una alternativa de traslado colectivo para el equipo de trabajadores afectados por esta especialización productiva”.

Sobre la mesa, había la opción trasladarse a Andalucía o a “otras posiciones dentro del Grupo”, un hecho que de entrada se topó con el rechazo de la plantilla. Finalmente, se ha aceptado que estos traslados se hagan, siempre en plantas de Cataluña.