Francisco Barbachano
 El ministro Illa se va:  
 eso ya estaba cantado
 pero, se queda Simón,
 sumiso e iluminado.
 Hay que ver el roquerol,
 el follón que ha armado.
 
 
 Parece que los contagios
 que aumentan día tras día,
 importan menos que nada
 porque sólo importa Illa.
 Pactará con el diablo,
 por la ambicionada silla.
 
 
 Sánchez como los magos
 es un perfecto virguero.
 Los nombres de la baraja
 han de cubrir ministerios.
 Hace barajar, cortar,
 y salen los predilectos.
 
 
 Y todo para que Illa
 presida la Generalitat.
 Entre tanto titubeo
 confunden el más pintado.
 Que Sánchez miente hábilmente,
 es un hecho consumado.
 
 
Francisco Barbachano