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La Asociación contra la Anorexia y la Bulimia ha dado a conocer una encuesta realizada entre adolescentes catalanes de 12 y 16 años, sobre los problemas alimentarios que sufre esta población adolescente. El documento llega a la conclusión que un 34% de las adolescentes de entre 12 y 16 años han hecho dieta para adelgazar sin control médico; en el caso de los chicos es de un 22% .

Estas datos ponen manifiesto el peligro de las dietas sin control, ya que suponen un desencadenante de un trastorno de la conducta alimentaria como la anorexia o una bulimia.

La dato es aún más alarmante si observamos que más del 50% lo ha acompañado de conductas de riesgo: vómitos, saltarse comidas o comer menos. Conductos muy peligrosas determinantes para padecer un Trastorno de Conducta Alimentaria (TCA).

Un 32% de las adolescentes quiere adelgazar. La información anterior cobra más significado cuando observamos que un 32% de los adolescentes encuestados querría adelgazar. «Un dato muy elevado si tenemos en cuenta que hablamos de edades muy vulnerables, en las que el riesgo de desarrollar una anorexia o una bulimia es muy elevado», explica Sara Bujalance, directora de la asociación contra la anorexia y la bulimia.

El 76% de los adolescentes afirma haber recibido burlas por su físico. Una dato muy preocupante que vierte esta encuesta es que el 42% de los adolescentes entrevistados han sufrido burlas y concretamente un 76% han sido por su físico. Debemos recordar los comentarios negativos sobre el físico del niño o adolescente, tanto por parte de su familia como por parte de los compañeros y compañeras son también un factor de riesgo a la hora de desarrollar una anorexia o bulimia nerviosas «comenta Sara Bujalance.

Un 28% cree que un compañero / a puede estar sufriendo un TCA. Ante la pregunta de si creen que un compañero / a puede estar sufriendo un problema de alimentación, la respuesta ha sido alarmante: un28% cree que sí. hay que recordar que delante la sospecha de un posible caso en casa o el aula es importante hablar con el chico o chica y pedir ayuda profesional.

El adolescentes hacen menos una comida diaria en familia. La encuesta ha puesto de manifiesto un dato positivo, la mayoría de los jóvenes hace una comida en familia acompañados del padre o la madre o todos dos una vez al día y suele coincidir con la cena (79%). «Este dato es muy importante, ya que una comida en familia reduce un 35% la posibilidad de sufrir un TCA. Cuando se habla de una comida en familia hay que concretar que debe ser acompañado de un adulto de referencia» puntualiza Sara Bujalance.

La parte negativa de este dato es que un 44% de los encuestados afirman que utilizan un aparato tecnológico: televisión , móvil, tablet durante alguna comida del día. “En el momento de sentarse a la mesa vale la pena apagar la televisión y dejar móviles y tablets lejos, porque pueden interferir en la conversación y relación de los miembros de la familia. Se trata de aprovechar el momento realmente en familia”, comenta Sara Bujalance.

En cada clase se detecta de promedio un caso de TCA. La Asociación contra la anorexia y la bulimia visitó los centros de Cataluña durante el curso escolar 2019-2020 con el programa, ¡Cuando no te gustas, enfermas!

Se trata de talleres dirigidos al alumnado de primaria, secundaria y bachillerato / ciclos formativos que tienen como objetivo prevenir los trastornos de la conducta alimentaria y trabajar la autoestima así como detectar de forma temprana posibles casos.

Los cursos y talleres son «una oportunidad para que nuestros profesionales puedan detectar posibles casos de TCA y actuar a tiempo» afirma Sara Bujalance.