Los Mossos d’Esquadra detuvieron el miércoles a una joven tras reducirla con una pistola eléctrica tipo Taser frente a un centro médico de Sabadell, ha explicado la policía catalana a Europa Press.

Ocurrió sobre las 13 horas del miércoles, cuando la joven tenía visita en el centro médico y «se puso nerviosa» porque su madre, que la acompañaba, no podía entrar al edificio por las restricciones por el coronavirus.

La joven supuestamente causó daños en las instalaciones y se enfrentó al personal sanitario, ante lo que se avisó a los Mossos, contra quienes adoptó «una actitud agresiva» y la redujeron con la pistola Taser, ha explicado el cuerpo policial.

En las redes sociales se han compartido con intensidad las imágenes de la situación, y se ha generado un intenso debate sobre la proporcionalidad de la actuación policial.

El codirector del Centro iridia, Andrés García Berrio, ha asegurado que hay “indicios claros de desproporcionalidad” en la reducción por parte de los Mossos de una mujer en Sabadell con pistola taser y ha pedido una investigación interna. Iridia se ha puesto en contacto con la víctima para ofrecer sus servicios jurídicos y apoyo si decide emprender acciones judiciales. Según él, el hecho “podría llegar a ser delictivo”. García ha apuntado que, según se ve en el vídeo que ha circulado, la mujer está en el suelo porque ya se le habría aplicado una descarga y se le aplican dos más “cuando hay una clara superioridad” de agentes y no armada ni un riesgo real para la vida de nadie. Ha defendido que hay otros usos de la fuerza “menos lesivos”.

Y es que García Berrio ha apuntado que no se tiene en cuenta la afectación emocional y psicológica del uso de estas pistolas. Además, ha insistido en que se podría haber hecho uso de la mediación o de la intervención del personal psiquiátrico que había en el propio CAP, a las puertas del que sucedieron los hechos. Añadió que se puede emplear “un poco más de tiempo” porque no había armas ni una situación de riesgo real para la vida o integridad física de las personas presentes.

Por todo ello, ha reclamado una investigación “profunda” por parte del cuerpo policial y también a nivel judicial. El codirector expresó gran preocupación por el uso de estas armas y afirmó que en países como el Reino Unido se ha llegado a un uso “generalizado” ante casos en que no sería necesario.